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Cambios Administrativos

Cuando el otoño ya comienza a mostrar sus bellos colores sobre la vegetación y las calles se llenan de las hojas de los árboles, nuestra iglesia se dio cita en el lugar más céntrico de nuestra ciudad de Linares, la Plaza de Armas, para dar un testimonio público del gran amor de Dios hacia nosotros y presentar el evangelio que es poder de Dios para salvación de todo aquel que crea.
Un ingrediente especial se agregaba a esta hermosa convocatoria y era la asistencia de la totalidad de nuestros locales rurales a dicho evento. Más de 500 personas caminamos por las calles del centro de Linares, llamando a las personas a reconocer a Jesús como Salvador. Marchamos con nuestro estandarte, seguido por un bosque de banderas, pues amamos nuestra patria que nos ha visto nacer y crecer. Los niños, los jóvenes, los adultos y ancianos caminamos con alegría hacia nuestro templo, pues celebramos un día más que Cristo vive entre nosotros.
El motivo de esta magna convocatoria fue la realización de los cambios de administración de nuestra iglesia y los 14 locales que tenemos en sectores rurales de nuestra provincia, algunos de ellos a más de 50 km. de la ciudad y otros inmersos en los barrios de esta misma.
El mensaje de Dios corrió entre los presentes, motivándonos a renovar nuestro pacto con El para que de esa forma nuestro futuro esté asegurado. Decenas de jóvenes, niños y padres corrieron al altar a renovar sus votos con Dios en un marco de gran alegría y esperanza.
Posteriormente se nombró al grupo de hermanos oficiales de la iglesia, que son los colaboradores más cercanos de nuestro pastor en la administración de esta. Se nombró también al grupo de predicadores, hombres de distintas clases y condiciones sociales, pero con una misma misión: procurar que la palabra de Dios nunca falte en nuestros púlpitos.
Un momento muy especial y esperado era la nominación de los Guías y ayudantes de los locales de la iglesia, quienes durante un año llevarán la palabra de Dios a los campos, dejando su familia y hogar, para que el mensaje transformador de Cristo corra por nuestra provincia.
No podía faltar la nominación de las predicadoras y jefas de locales, mujeres nobles que atienden las necesidades de sus pares en estos mismos locales
Fue una gran noche porque Dios estuvo un día más con nosotros y nos alegramos al ver que Su iglesia es un cuerpo vivo, que crece y avanza cada día en la tarea de acoger a los salvados por la sangre de su hijo Jesucristo.